2017 Agnieszka Nowak (India)

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Agnieszka Nowak, es polaca y enfermera. Un día decidió poner una excedencia en el hospital en el que trabaja, coger unos pocos "bártulos" e irse a la India, a la Región del Gujarat y.... aquí tenéis su experiencia.

Podéis leerla en español y/o inglés

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¿Por que decidiste hacer una experiencia de voluntariado internacional? Durante mucho años he estado comprometida en diferentes formas de voluntariado. Dedico mucho de mi tiempo a romper el estereotipo de joven mirando al teléfono inteligente y sin nada más en su cabeza. Hay muchos jóvenes apasionados y que son capaces de dar parte de su vida por la persona.

Quiero mostrarle al mundo el amor de Dios en lo que hago. En esta etapa de mi vida descubrí que puedo dar un paso más allá, que puedo involucrarme en una experiencia misionera y entonces, decidí dejar todo por unos meses y marchar a la India.

¿Por qué a la India? No lo sé. Yo no elegí ese lugar. No pensé en ir a India, de alguna manera, ella me eligió a mí, apareció en mi vida.

Sencillamente confié que había un plan por encima de mí, que nada sucede por casualidad y que en este momento, India era un lugar para mí.

Es uno de esos momentos en los que podemos lanzarnos confiados, arriesgando o apegarnos a nuestra zona de confor.

¿Cómo fue tu preparación? Creo que mi preparación para el voluntariado misionero comenzó mucho antes de tomar la decisión de irme. Estuve involucrada en varias actividades para países misioneros, aprendí (teóricamente) las necesidades y los elementos de la realidad. Conocí a personas que tenían experiencias misioneras, escuché y leí mucho.

Mi trabajo en el hospital fue también una preparación; para mí trabajar con los enfermos es mi misión. También hubo preparación financiera, hay que ahorrar. Durante todo el año anterior a mi partida, trabajé más de 300 horas al mes (en Polonia son casi dos empleos) para tener recursos financieros no solo para los billetes de avión, vacunas o seguros, sino también para gastos allí en el lugar. Mi mayor sueño fue ofrecer no sólo mi trabajo sino algo muy concreto. Creo que el esfuerzo que he dedicado a organizar este viaje convirtió a la "India" en una prioridad en mi vida en este momento. Fue una experiencia de trabajo para un propósito muy específico, no solo una idea. Antes de ir, también fui a retiros individuales, durante los cuales especialmente traté de desarrollar una actitud de apertura y sensibilidad hacia las necesidades de las personas con las que me reuniría.

¿Tu primera impresión al llegar a la India? Siento que estaba tan conmocionado que ni recuerdo mi primera impresión.

Recuerdo el impacto del aire húmedo y caliente (que probablemente no cesó hasta el final).

También recuerdo que una de las hermanas que me recibió en el aeropuerto de Bombay me abrazó tan calurosamente en la bienvenida que pensé que todo sería bueno, aunque no pude entender las palabras que me dijo en ese momento.

Recuerdo que, a pesar de mi miedo, estaba muy tranquila.

Vivías con las hermanas y trabajabas con ellas en el dispensario. Cuéntanos como era el día a día al principio, a mitad de tu experiencia, al final.... Mi primer mes fue bastante diferente al siguiente. Era mayo, el tiempo de vacaciones en India, hacía mucho calor (temperatura alrededor de 45 grados Celsius). Había menos pacientes entonces, mientras tanto hice todo el otro (pero nuevo para mí) trabajo. Estaba ayudando a cocinar en la cocina del internado, haciendo un pequeño trabajo relacionado con las verduras y cosechas que habían cosechado, y en mi tiempo libre aprendí nuevas palabras en el idioma local de Gujarati.

En los meses siguientes, cuando estaba trabajando en mi destino, en el dispensario, intenté adaptarme por completo al ritmo del día de las Hermanas. El día comienza con la oración y la Eucaristía, y luego el desayuno; después me iba a trabajar a la clínica y me quedaba allí hasta la noche.

Al principio casi todo mi trabajo era observa, y más tarde conforme iba avanzando el tiempo fui adquiriendo independencia, y trabajaba libre y confiadamente con los pacientes.

A veces también visitábamos a los enfermos en sus casas. Pasaba la noche con las niñas, a veces jugaba con ellas, otras veces las ayudaba a hacer sus tareas de inglés.

Durante algunas semanas, organizamos "campamentos de salud" todos los domingos, en ellos explorábamos a las personas y distribuíamos medicinas en aldeas remotas y pobres.

Cada día terminaba con una oración.

Es difícil describir el "día a día en la India", porque cada uno era completamente diferente y único.

¿Qué es lo que más te costó durante los meses de tu voluntariado? Lo primero que viene a mi pensamiento es la soledad. Fui sola a la India, es un regalo increíble pero de alguna manera, muy difícil. No tuve la oportunidad de compartir mis sentimientos, las emociones, las diferentes interpretaciones de las situaciones que estaba viviendo. Creo que ha supuesto un gran ejercicio de interioridad, de encuentro conmigo misma. Necesitaba mucho tiempo para descubrir las cosas yo sola, para interpretar pequeños gestos que debían significar mucho. Me parecía que estaba sola y solo al final de mi estancia allí me di cuenta de lo profundamente que me dejaban entrar en su vida cotidiana, y de que las cosas no eras tan obvias. "No siempre alguien que nos ama lo manifiesta como a nosotros nos gustaría, como esperamos, pero eso no significa que no nos quiera tanto como pueda". - En India, no tuve más remedio que aceptar todo tal como es. Fue muy difícil, pero valió la pena.

¿Alguna situación difícil a la qué te hayas enfrentado? ¿Algún reto? Para mí, el mayor desafío fue trabajar con personas sin conocer su idioma local. Tuve que concentrarme mucho en la observación para estar segura; por ejemplo, en la clínica no intervengo hasta que me siento segura o detecto algún síntoma. Algunos pacientes se aferraron a mí, mientras que otros escaparon cuando me vieron. Es difícil despertar confianza cuando tienes un color de piel diferente, hablas otro idioma y procedes de un país con una cultura completamente diferente (sin mencionar que pocas personas tienen idea de dónde está Polonia). Tuve que trabajar mucho para romper esta barrera. Aprendí algunas palabras en gujarati, vestida con vestidos indios, comí sentada en el suelo, usando solo mis dedos, y pasé todo el tiempo simplemente "siendo" con personas con las que casi no tuve oportunidad de comunicarme. He llegado a ser de alguna manera para la mayoría de "Hindu Pole", por lo que puedo imaginar, y me parece que de esta manera he logrado ganarme la simpatía y la confianza de muchas personas. Pero todos los días fue un desafío.

¿Cuál eran tus expectativas? ¿Se cumplieron? Mis expectativas eran completamente diferentes y no se cumplieron en absoluto, pero eso no significa que esté decepcionada.. Recibí mucho más de lo que podía imaginar. Solo tuve que aceptar la realidad con algo de humildad. Yo creía que sería una superhéroe que salvaría el mundo, y mi voluntariado se basó principalmente en, pasar tiempo con la gente. Fue lo más importante para ellos. No una forma de sacrificio, o lo que hice, sino el hecho de que estuve allí con ellos y especialmente para ellos. Ellos apreciaron mi tiempo y el amor que les ofrecía. Lo mismo que me dieron, su tiempo y amor.
En tu relación con la gente: las mujeres, las hermanas, los enfermos ¿Qué destacas? Creo que hemos logrado tejer una relación de amistad con muchas personas. Como mencioné antes, estaba profundamente entusiasmada con las Hermanas, así como con muchos de sus colaboradores. Su confianza fue un hermoso regalo para mí. Me parece que para las mujeres, mi presencia fue una gran alegría, tropezamos y reímos mientras trabajábamos juntas, como en el círculo de amigos. Creo que esta es la mejor definición de mis relaciones con las personas.

¿Qué te ha aportado esta experiencia? En primer lugar, esta experiencia cambia la conciencia del mundo. Ciertos problemas que conocemos por los medios de comunicación social los vives en directo: hambre, pobreza, suciedad, enfermedad. Cuando nos enfrentamos a estos problemas en vivo, con individuos y familias específicos, ya no es posible mirar el mundo y vivir desde otro prisma diferente a lo que has visto. Nunca me he apartado de situaciones difíciles, trabajo en un hospital con pacientes gravemente enfermos y moribundos, así que conozco bien el sentimiento de impotencia. Pero en India este término adquiere un nuevo significado, muchas veces me he encontrado situaciones en las que puedes hacer algo, pero es imposible debido a la falta de equipo o recursos financieros. Creo que esas experiencias me han hecho un poco más silenciosa, mas capacitada para ver y escuchar más. Miro nuestra vida cotidiana, pero todavía me acuerdo de este indio que ...

¿Volverás a hacer voluntariado? ¿En la India? Creo que seré voluntaria toda mi vida, incluso si no es en India, es para India. Todavía me pregunto: ¿qué otra cosa podría hacer, cómo hacerlo? Estoy segura de que haré todo lo posible. Una parte de mi corazón siempre estará allí. ¿Regresaré? Solo si Dios me lo permite, estoy segura de que regresaré.

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TEXTO EN INGLÉS

 

Why did you decide to have an international voluntary service  experience?

Iam involved in various forms of volunteering for many years, I spent a lot of time in my life on breaking the stereotype of Young people staring at smartphones and living without any ideas. There are a lot of Young people wiht passion and the sacrifice for the other man. We want to show the world thw God’s Love, by what we do. At some point, I found that I can try to act in the new, missionary reality. I thought that we can just leave everything and go to India.

Why did you chose India?

I do not know.  I didn’t chose that place.  I didn’t think about going to India, but the still appeared in my live. I just believed that there was a plan, that nothig happens without a reason, and India is the place for me. That was one of those moments, in which we can be either stick to the our plan or take a risk. 

Tell us something about your preparation for this venture?

I think my preparation for missionary volunteering started long before I made the decision to leave. I was involved in various activities for missionary countries, I learned (theoretically) the needs and the elements of reality. I met people who had missionary experiences, I listened and read very much.

My work at the hospital was a preparation for me to work with the sick in the mission. There was also financial preparation. During the whole year preceding my departure, I worked over 300h a month (in Poland it is almost two jobs) to have financial resources not only for plane tickets, vaccinations or insurance, but also for expenses there on the spot. My the biggest dream was to offer not only my work but something very concrete. I think the effort I have put into organizing this trip has made "India" a priority for my life at this time because it was a work experience for a very specific purpose, not just an idea. Before going I also went to individual retreats, during which I especially tried to work out an attitude of openness and sensitivity to the needs of the people I would meet

What was your first impression when you reached India?

I feel like I was in such a shock that I can not remember my first impression.

I remember the shock of damp, hot air (which probably did not pass until the very end).

I also remember one of the Nuns who took me from Bombay airport hugged me so warmly at the welcome and thought to myself that it would be good, although I could not understand the words that she spoke to me at that time.

I remember that despite of  my fear I was very calm.

Did you live and work side by side with the sisters at the dispensary? Please tell us something about your day to day activities, at the beginning, in the middle, and at the end of this experience?

My first month there was quite different from the next. It was May, holiday time in India, heat apogee (temperature about 45 degrees Celsius). There were fewer patients then, so in the meantime I made all the other (but new for me) work. I was helping to cook meals in the hostel kitchen, doing some minor work related to the vegetables and crops that they had harvested, and in my free time I learned new words in the local language of Gujarati.

In the following months, when I was working at my destination, in dispensary, I completely tried to adapt to the rhythm of the day of the Sisters. Day began with prayer and the Eucharist, and then after the breakfast I started work in the clinic and stayed there until the evening. At the beginning I watched more, and later with each subsequent day I gained more and more independence, also after some time I was working independently with patients. Sometimes we went to the patients' homes too. I spent the evening with the children, sometimes I played with them, sometimes helped them do homework from English. For a few weeks, we organized "health camps" every Sunday, during which we examined people and dispensed drugs in very remote and poor villages. Each day ended with a prayer. It is difficult to describe "day in India", because many of them were completely different and unique.

Which was the hardest thing during these moths of voluntary service?

My first thought is loneliness. It means, I think that I went to India alone was an amazing gift, but somehow very difficult. I did not have the opportunity to verify my feelings, emotions, interpretations of different situations. I think it's a very strong meeting with myself. I needed a lot of time to get things done by myself, to start seeing little gestures that should mean so much. It seemed to me that I was somewhere on the side, only towards the end of my stay I realized how deeply I was let into the everyday life - and that it was not really so obvious. „Not always someone who loves us turns it on as if we wanted it, but it does not mean that he does not love us the most as he can.”. -  In  India, I had little choice but to accept everything as it is. It was very difficult for me, but it was worth it.

Did you face any particular difficult situation? any challenge? For me, the biggest challenge was working with people without knowing their local language. I had to focus very much on observation to be sure, for example, in a clinic - I do not hurt them, if they feel safe, or do not get any symptoms. Some patients clung to me, while others escaped when they saw me. It is difficult to arouse trust when you have a different skin color, speak another language and come from a country with a completely different culture (not to mention that few people have a clue where Poland is). I had to put in a lot of work to break this barrier. I learned a few words in gujarati, dressed in Indian dresses, I ate meals sitting on the ground, using only my fingers, and spent all my time simply "being" with people with whom I had almost no chance to comunicateI have become somehow the most "Hindu Pole" as far as I can imagine, and it seems to me that in this way I have managed to earn the sympathy and trust of many people. But every day was a challenge.

Which were your cherished expectations? Were  they fulfilled?

My expectations were completely different and completely not fulfilled, but that does not mean my disappointment. I received much more than I could imagine. I just had to accept reality with some humility. It seemed to me that I would be a superhero saving the world, and my volunteering mainly relied on daily spending time with people. It was most important to them. Not some form of sacrifice, or what I did, but the fact that I was there with them and especially for them. They appreciated my time and the love I could offer them. The same they gave me - their time and love.

What can you point out in your relationships with people : with women, with the sisters, with the patients?

I think we have managed to achieve some kind of friendly relationship with many people. As I mentioned before, I was deeply enthused about the Sisters, as well as many of their collaborators. Their trust was a beautiful gift to me. It seems to me that for women, my presence was a great joy, we stumbled and laughed while working together, just like in the circle of friends. I think this is the best definition of my relationships with people.

What type of benefits this experience has brought to your life?

First of all, this experience changes the world's consciousness. Certain problems that we know from media sources become reality - hunger, poverty, dirt, disease. When we faced with these problems live, with specific individuals and families, it is no longer possible to look at the world and live through the prism of what has been seen. I have never been separated from difficult situations, I work in a hospital with severely ill and dying patients, so I knew a feeling of helplessnessBut in India this term is getting new meaning, many times I have encountered situations where you can do something, but it is impossible because of lack of equipment or financial resources. I think such experiences have made me a little more muted, maybe more watching, more listening. I look at our everyday life but still remebered of this Indian.

Are you inclined to repeat this experience? Would you chose India again?

I think I will be a volunteer all the time, even if not in India, it's for India.

I still ask myself - what else could I do, how to do it. I am sure that I will do everything possible.

The part of my heart will always be there.

Will I go back? Only if God will allow me - I am sure I will return.